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Noticias de Centroamérica

Octubre 1999

   
 

NOTICIAS BREVES

 

Santiago Najarro:

Ha salido a El Salvador para celebrar la fiesta de nuestro Santo Fundador y asistir a la Profesión Perpetua de dos Estudiantes: Eladio y Carlos Enrique. Aprovechará para pasar por las diferentes casas de Guatemala, Honduras, Nicaragua y Costa Rica. Estará de vuelta para el día 20 de Noviembre.

P. Francisco Hernández:

El día primero de Noviembre se vino a Panamá el P. Francisco Hernández. Le damos nuestra cordial bienvenida a esta Residencia donde se hermanan la experiencia y ejemplaridad de vida misionera de nuestros hermanos mayores. La entrega ha sido total; merecida tienen la jubilación y los cuidados "mimosos" que se les proporcionan.

Mario Morales: el Diácono Mario Morales ha sido aprobado para la Ordenación Presbiteral. Dios mediante se llevará a cabo el 4 de Diciembre en La Antigua Guatemala. Felicidades y próspero ministerio.

Renovación de votos: Han sido aprobados para la renovación de sus votos todos nuestros Estudiantes Teólogos que la han solicitado. Esperamos darles detalles de la fiesta de renovación en el próximo número de CARTA. Enhorabuena a todos y que el Señor les conceda una fiel perseverancia.

Curso de Pastoral juvenil: Lo están tomando, en Colombia, los PP. Omar Ulate y Luis Alberto Sánchez. En la Provincia hemos tomado como prioridad el Apostolado entre los jóvenes de cara a la Promoción vocacional. Es tarea de todos los Claretianos de Centroamérica, aunque a algunos les toque trabajar más arduamente en este campo. Oramos al Señor para que este año nos llene el Aspirantado de Managua.

Mons. Jorge Iván Castaño:

Ha estado con nosotros cuatro días Mons. Castaño. Los "intereses" de la Diócesis de Quibdó lo traían para dos días a Panamá, pero se encontró con un pueblo en fiestas… oficinas cerradas, bancos sin abrir… y eso lo ha retenido algo más con nosotros. Descanse, Monseñor; sepa que el corazón de estos veteranos es grande; experimentamos que su compañía contagia felicidad.

La Sra. Adela Cabnal, madre del Misionero Claretiano Manuel Sam Cabnal, ha pasado el día 10 de noviembre a la Casa del Padre Dios. Desde estas páginas de CARTA nos unimos, en la oración, al dolor de la familia Sam Cabnal con la esperanza cristiana de la resurrección. Oramos.

Olman Brenes, Postulante que estaba haciendo un año de experiencia en El Estor, ha decidido volver a su casa y dejar la Congregación. Que el Señor le acompañe siempre.

 

 

INFORME DE DARIEN

Hemos sabido que nuestros Misioneros de Darién, con el Obispo a la cabeza, no se han amilanado por las habladurías de peligros de secuestro que tanto abundan por esos ríos y selvas darienitas. Ha habido secuestros, ha habido robo de dos helicópteros en Kuna Yala, se habla de guerrilleros colombianos que se llegan a Panamá a descansar o a curarse de las heridas, se habla de paramilitares colombianos que persiguen a los guerrilleros y matan, sin piedad, a quienes sospechan que han ayudado a guerrilleros; se habla de aprovechados malandrines que quieren pescar en río revuelto…; se habla y se escribe tanto que la tensión está a flor de piel.

Hace unos días Mons. Emiliani pasaba visita a unos pueblos de Sambú. La policía no podía dejarlo a merced de los secuestradores y propusieron escoltarlo por el río. Una lancha abría paso por el río y otra cuidada la retaguardia; Mons. Rómulo iba en una tercera en medio de las dos. En ambas embarcaciones policíacas las metralletas estaban listas para sofocar cualquier "movimiento", subversivo o no subversivo. Estos días las lluvias arrecian en Panamá y no hace falta ningún huracán para que los ríos vengan llenos y con grandes árboles arrastrados por la corriente. La lancha del Obispo tropezó con un árbol, perdió el equilibrio y se dio la vuelta. Según la guardia que escoltaba al Obispo era un signo inequívoco de que Dios no quería que se realizase la gira y mandaron enfilar las tres piraguas río abajo hasta Sambú. Monseñor quería seguir él solo hacia el poblado que le esperaba, pero "donde manda capitán, no manda marinero", aunque el marinero sea un Obispo.

El P. Alejandro Rojas, Superior de Darién, nos comunica en una carta:

Padre Sentre: Un saludo desde La Palma. Como usted sabe hemos tenido por aquí algunas situaciones un poco extrañas con esto de los secuestros y movimiento por los pueblos de personas desconocidas. En estos días nos han notificado que hay presencia de personas extrañas en la carretera que conecta La Palma con Chepigana, Setegantí, Quintín y los pueblos otros pueblos que están a lo largo de la poca carretera que tenemos. La semana pasada dos uniformados interceptaron a un empleado del hospital, que terminó su turno a los once de la noche, y lo interrogaron sobre el muelle y las instalaciones de comunicación que tiene el pueblo. El sábado fui a Quintín. Una persona desconocida observaba a la orilla de la carretera y, al pasar nosotros, nos dijo que al jefe del MOP (Ministerio de Obras Públicas) tres hombres camuflados quisieron detenerlo cuando venía en su vehículo y éste acelero para quitárselos de encima; la gente aquí esta nerviosa porque la policía, aunque ha aumentado el número de efectivos en estos pueblos, tiene orden de no meterse en los casos de conflicto y se acuartelan cuando cae la noche.

Aunque uno trata de restarle importancia para no causar pánico en la gente, ahora si hay movimientos como no los había habido antes y creo que la policía no tiene ni idea de cómo reaccionar si algo sucede en alguno de estos pueblos o en la cabecera que es donde están todas las instalaciones de comunicación de la provincia.

Le comunico esto no para levantar falsas expectativas pero si es bueno que estemos todos al tanto de acontecimientos que se salen de lo normal por estos rumbos. Alejandro, cmf.

Tanto se salen de lo normal que Sambú ya empieza a llamarse "Fuente ovejuna". La luz eléctrica hace ya muchos días que no llegaba; los reclamos del pueblo habían sido infructuosos; las autoridades de Panamá están muy lejos y si se enteran no dan mucha importancia; un día se juntaron los del pueblo con el corregidor al frente, seguido de maestros, médico y enfermeros, el cura y las religiosas y no dejaron que la avioneta saliera de Sambú. El piloto avisó por radio que estaba "secuestrada la avioneta" y que no llegaría de vuelta a Panamá. La compañía dio aviso a las autoridades panameñas y éstas se recordaron que había unas quejas de los moradores de Sambú en contra de los repartidores de corriente eléctrica…

Llegaron preguntando quién había sido el temerario que había secuestrado la avioneta… La compañía quiere hacer juicio contra los cabecillas: corregidor, médicos, enfermeras, maestros y cura… pero el pueblo entero dice que han sido "todos a una" y que ya está bien que los dejen abandonados y que tengan que llegar a "todo esto" para que les hagan caso…

Por todo eso y por otras cosas más que no están escritas en estas páginas Mons. Rómulo escribió un comunicado que dice:

 

SAQUEN SUS MANOS DEL DARIEN

(Comunicado del Vicariato del Darién)

Somos un país pequeño pero soberano y el Darién es una región donde todavía los pobres tienen tierra y hay esperanzas en un mundo mejor, pero ustedes, quienes quieran que sean, están truncando todos esos procesos de desarrollo integral, por lo que les pedimos que saquen sus manos del Darién. Si son miembros de cualquier grupo violento colombiano vienen bañando de sangre derramada por las víctimas de una guerra cruel y absurda. Si son una mezcla de nacionales y extranjeros, simplemente malhechores, igual les decimos saquen sus manos del Darién porque aquí queremos vivir en paz.

Ya nos basta y sobra nuestra pobreza para bañarla de sangre inocente. Devuelvan ya al Señor Domingo Samaniego y al señor Alexis Ortiz, ambos secuestrados y cuyas familias lloran hoy desconsoladamente. Ya dejaron en consternación y en luto a la familia del señor Antonio "Pipo" González, asesinado al resistirse al secuestro. Les vuelvo a decir, saquen sus manos del Darién, ustedes quienes quiera que sean. Dos veces asaltaron a un pueblo de pobres indígenas llamado El Común, en el río Chico; otra vez en el río Tuira asaltaron a oca de Cupe y dejaron un policía muerto (ahogado) y a otro policía inválido al ser baleado.

Asaltaron, en otro momento, el centro pastoral católico de Errebachi, en el río Chico, ocasionando la salida temporal de los misioneros. Otra vez, en el mismo río Tuira, asaltaron a la comunidad de Capetí y robaron los alimentos del pueblo, manteniendo a toda una comunidad y a una religiosa salesiana secuestrados por varias horas; al día siguiente asesinaron a un habitante de Boca de Cupe. En otra ocasión hirieron de tres disparos en una pierna a un sargento de la Policía Nacional en el río Chico y también ahí balearon en la cara a un motorista de la misión católica.

Otra vez, asaltaron Canaán Membrillo y asesinaron a un indígena, el señor Alberto Chocho. Les estamos pidiendo, saquen sus manos del Darién, quienes quiera que sean, ustedes, quienes una vez asaltaron varios camiones en el camino a Peñitas y otra vez a once pescadores en Garachiné, a quienes le robaron sus motores fuera de borda, saquen sus manos del Darién. Ustedes, los que asesinaron al agente de la Policía, Branda, en el río Tuira, y los que secuestraron por casi un año al señor Monti Ramos, les decimos, saquen sus manos del Darién.

Esta es la única provincia donde los pobres, muchos de ellos, tienen tierra pero ellos tienen miedo y la están vendiendo. Aquí soñamos con tierra para todos, progreso y armonía, respeto al derecho de los pobres y a la dignidad de toda persona. No alteren esto y no hagan sufrir más a los pobres, que son siempre, al final, los que más son afectados por el caos social. Esta es una región donde mucha gente está construyendo un mundo mejor a base de mucho esfuerzo y sacrificio y no queremos que se convierta en tierra de nadie.

Nos duele la guerra de Colombia y nos unimos al sufrimiento de millones de colombianos y colombianas que ya están hartos de tanta violencia y no quieren más luto en sus casas. Nos solidarizamos con todos los desplazados que caminan por Colombia y se internan en las diferentes fronteras de ese país, buscando un poco de seguridad y llevándose consigo sus ollas y algo de ropa y mucho dolor acumulado por una guerra absurda y que no cabe continuar.

Aquí en el Darién también los tenemos; desplazados sin casa y sin futuro, que se cobijan bajo el amparo de una tierra pobre pero generosa.

Saquen sus manos del Darién, extranjeros y nacionales que atentan contra la paz los que fabrican sus fechorías protegidos por la noche y atacando de sorpresa. Somos un pueblo pobre pero consciente de nuestros derechos y aquí sólo son bienvenidos los que traen la paz y el trabajo digno. No queremos la guerra ni la muerte provocada por el odio y la codicia. Saquen sus manos del Darién.

Mons. Rómulo Emiliani, cmf.

Obispo Vicario Apostólico de Darién

 

 

¡¡¡ Ay!!! ¡¡¡Es, es el negrazo!!!

Por Juan Sanz, cmf.

Sí, el negrazo, el naza, el negrón, porque todo esto y mucho más llaman los devotos a Jesús Nazareno, al Cristo Negro de Portobelo. Una impresionante imagen de Jesús con la cruz a cuestas ayudado por el Cirineo.

Muchos más de treinta jóvenes escogistas de la Parroquia Virgen del Carmen de Colón, oímos, vimos y nos mojamos mientras regalábamos amor cristiano a los miles de peregrinos camino a la ciudad de Portobelo. Estábamos apostados en el Rancho Claret de María Chiquita, como desde hace cinco años, todo el día 20 de octubre y parte del 19 y 21. Es imposible describir este fenómeno que se repite año tras año alrededor del 21 de octubre. Por parte de este grupo de jóvenes un esfuerzo por "acompañar" solidariamente a tantos jóvenes, niños, adultos, familias, embarazadas, ancianos, expresando su fe con unas manifestaciones, sacrificios, vestimenta, capillitas, que son bendecidas –sin duda- por Dios y no muy bien vistas por ciertos "creyentes" que se tienen por sabios.

También este año Monseñor Carlos María Ariz, cmf, compartió unos momentos con el equipo y peregrinos. Precisamente cuando llovía, para no perder la costumbre, como todos los años, torrencialmente. Y tuvo el gesto de bajar del carro, resguardarse en su enorme paraguas, saludar a algunos peregrinos, compartir con nosotros y darnos su palabra de aliento.

La palabra "gracias" la escuchábamos constantemente, pues mientras regalábamos el amor cristiano poníamos en manos de los peregrinos: doce mil recuerdos a todo color con la imagen del Nazareno, unos mensajes a los peregrinos, una Oración a Jesús. Se atendieron a muchas personas aliviando el cansancio y dolor muscular con masajes de cofal. Mas de tres mil pancitos. Pero sobre todo la sonrisa, la disponibilidad, el corazón y la ilusión de estos jóvenes colonenses.

Cada gesto y detalle era valorado muy positivamente por los peregrinos: "Ahora sí vamos: te tengo en mis manos". "Creí que este año no iban a estar". "Este año es muy pritty". "Si no fuera el Negro, no lo cogería". "Cada año es más lindo". "Qué bien se portan ustedes con los de la capital". "¡Cuánto vale este vaso de agua!"… Cada persona expresaba sus sentimientos con estas o parecidas palabras. Muchos venían caminando de Panamá, otros de la Chorrera, también de Pacora y Chiriquí, y, por supuesto, de la ciudad y provincia de Colón.

Ciertamente que casi nos hemos acostumbrado a "ver" este fenómeno de "peregrinos al Portobelo" como algo natural en nuestra patria panameña. Pero algo inexplicable se vive al participar en este acontecimiento. Se trata de unos sentimientos religiosos que merecen todo nuestro respeto, aprecio y cariño. Una fe popular mezclada -como la vida- de muchas cosas que tenemos que asumir, con las que tenemos que convivir, aunque nos gustaría que fueran de otra manera. Nadie es perfecto en nada, es posible que sí muy entendidos, pero respeto a la persona es algo que todos pueden reclamar. No hay corazón, por más que sea, que no se ablande, compadezca, se rinda cuando se ve caminar bajo un aguacero intenso y prolongado con una sonrisa en los labios y el gozo en el corazón.

El Cristo Negro de Portobelo es "un signo de los tiempos" que necesitamos interpretar. ¿Qué nos dice este fenómeno a quienes vamos caminando a su encuentro intentando seguirle "haciendo lo que El hacía y como El lo hacía? Veinticuatro horas acompañando a los peregrinos es un tiempo propicio parta orar al Padre identificándose con el Hijo. Un Hijo que vive 1999 en esta tierra istmeña de Panamá, "que camina con llagas en los pies, que siente por todo su cuerpo el agua que cae fuerte, que tiene unas piernas con músculos que casi no responden, que carga una cruz simbólica, que lleva sobre sus hombros al hijo pequeño, que empuja el carrito donde lleva al niño enfermo, minusválido. Que apoya su ancianidad sobre el bastón rústico de la montaña, que se identifica con el del Viernes Santo vistiendo un ropaje simbólico…"

Portobelo es Portobelo. A Portobelo también llegamos el domingo, 24 de Octubre, los jóvenes de la Parroquia Virgen del Carmen de Colón. Escogistas, Ejistas, Grupo Juvenil, confirmandos, porque también nosotros nos identificamos con nuestro Jesús Nazareno de Portobelo, NUESTRO CRISTO NEGRO.

 

CENA DE PAN Y VINO

Cada año, y este era el año 29, la Arquidiócesis de Panamá tiene una Cena de pan y vino a favor del Seminario San José. Se contribuye con 20 $USA por pareja y tienes derecho a que te sirvan un vaso de vino, pequeño y hasta la mitad, y un chusquito de pan. Además puedes ver algunos números musicales y escuchar dos intervenciones de fondo. Son dos experiencias de vida cristiana, una dada por un lacio(a) y otra por un Sacerdote. Este año le tocó a Mons. Zuluaga decir unas palabras sobre su vida cristiano-sacerdotal-misionera.

La vocación religiosa se paseaba cada año por los lugares de Zeánuri y se llevaba al Seminario varios jovencitos. Según el conferenciante, Zeánuri "tenía fama de ser un verdadero semillero de vocaciones Sacerdotales y Religiosas. Por un folleto recordatorio de la ordenación sacerdotal de 6 seminaristas del pueblo en la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús del año 1935, puedo afirmar que en dicha fecha Zeánuri contaba con 268 entre Sacerdotes Diocesanos, Religiosos y Religiosas" Le tocó hacer su Profesión el 15 de Agosto de 1936, cuando en Barbastro sonaban los disparos que martirizaban a Claretianos. Marcos recogía, con ilusión misionera, de las manos de aquellos valientes misioneros, el testigo que le impulsaría a evangelizar estas tierras centroamericanas. Un barco lo trajo hasta Cuba en febrero de 1946 y un avión hasta Panamá el 13 de marzo de ese año.

Su primer destino la Costa Abajo de Colón; allá le esperaban los calores tropicales y el tiritar febril de la malaria negra. Luego Cristo Rey, Catedral de Colón, Santuario Nacional, San Salvador, Kuna Yala, Aguadulce, Mercedes de Heredia… En el Santuario estaba como Servidor Provincial cuando le llegó la noticia de que Pablo VI le nombraba Obispo Auxiliar de Mons. Jesús Serrano. Faltaban dos semanas para que 1976 llegara al final de su carrera, cuando Mons. Zuluaga empezaba a recorrer, como Obispo, lo que antes había hecho como cura. Pero antes no había carreteras y ahora sí se abría una por las selvas de Darién para dar … ¿vida?, ¿muerte? … Un día en que Mons. Zuluaga iba a Metetí el carro patinó en la grava del pavimento y se volcó. De momento nada serio, los tres ocupantes: Gallego que conducía, Eugenio que acompañaba y Zuluaga salieron del carro con un gran susto y poco más, pero con el tiempo a Monseñor no se le iba el dolorcillo que le había quedado en la espalda… Los doctores dictaminaron ruptura de columna y urgencia de operación. En noviembre de 1981 el Santo Padre aceptaba la renuncia. "Desde entonces mi vida ha sido de retiro y sacrificio: Impedido para actividades pastorales fui acogido por mis hermanos Claretianos, primero en la Comunidad de la Parroquia de Cristo Rey y luego en el Santuario Nacional del Corazón de María donde he tratado de ayudarles en su intensa labor Parroquial. Mi ocupación principal ha sido y sigue siendo, la de ofrecer, en una aceptación resignada, mis oraciones por las Misiones y por las vocaciones Sacerdotales y religiosas."

La experiencia laical la había dado poco antes un Seminarista del último año. Relató lo vivido en su juventud hasta que encontró la puerta del Seminario y lo que le costó quedarse en los claustros cuando escuchaba los silbos de sirenas amorosas… o los ruegos de papá… o los llantos de mamá que quería nietos…; fue valiente y ahora espera el día de la Ordenación Sacerdotal.

Ambos fueron aplaudidos. Ambos animaban a quienes ya han respondido a la llamada a perseverar y a los que la están oyendo a responder positivamente. Cristo suple, con creces, todas las aspiraciones que puedan anidarse en el corazón de los jóvenes…

 

CENA JUBILAR CLARETIANA

Hubo cena completa. El gran salón del Hotel Panamá estaba lleno. El ambiente olía a claretianidad desde las mismas puertas del hotel, pero se hacía más intenso conforme nos acercábamos al salón. Todos nos conocíamos, aunque no estaban todos los que son, sí eran todos los que estaban.

El P. Lamberto Picado, Párroco del Santuario Nacional y principal motor del encuentro, nos saludó con una picarona sonrisa, gesto de paz satisfecha por la presencia de tantos amigos, y estas palabras:

"Buenas noches, hermanos y amigos:

Otra vez nos juntamos en cena amistosa como lo hicimos en el mes de octubre del pasado año, para estrechar más nuestros lazos de afecto y de cercanía con todos ustedes, a quienes podemos decir de corazón que son nuestros amigos.

Si el año pasado conmemorábamos los 50 años de nuestro Santuario Nacional, hoy es de mayor calibre nuestra celebración. Queremos agradecer al Señor y a ustedes, el que nos hayan permitido trabajar por la Iglesia de Cristo 150 años, como Instituto, en el mundo y 75 en medio del pueblo panameño.

San Antonio María Claret, nuestro Padre, nos decía que un Misionero Hijo del Corazón de María "es un hombre que arde en caridad y… desea encender a todo el mundo en el fuego del divino amor…" Esto es lo que, a través de estos 150 años, hemos intentado hacer aunque torpemente, los que nos llamamos sus hijos. Y esto es también lo que vamos a querer seguir haciendo cuantos claretianos presentes y futuros formemos parte de nuestra comunidad.

Panamá puede sentirse bien bendecida por Dios, pues es uno de los países en los que más pronto se hizo realidad la presencia claretiana y en el que, proporcionalmente, más misioneros trabajan en la actualidad en su evangelización. Todo el istmo ha sido caminado por los Hijos de San Antonio María Claret. Colón, Darién, Kuna Yala, Costa Abajo, Costa Arriba, Carretera transístmica, Aguadulce, Natá, Archipiélago de las Perlas, Taboga, demás islas de la bahía y la capital Panamá saben mucho del celo de heroicos misioneros que dejaron su salud y su vida en la siembre del Evangelio. En gratitud a todos ellos, queremos hacer este homenaje.

Y para ustedes, nuestros amigos panameños, pasados y presentes, nuestra gratitud por habernos permitido compartir su tierra, su sol y sus mares durante estos 75 años de presencia. Déjennos poder seguir sirviéndoles muchos años más.

En nombre propio y en el de todos mis hermanos que pasaron o vivieron en Panamá, una solemne afirmación: les amamos. Y una humilde petición: sigan amándonos.

Que disfruten esta noche."

Todos salimos contentos de haber vivido esta experiencia claretiana y con deseos vehementes de extender la familia de Claret en nuestra Panamá.

 

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