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Carta Centroamericana

Diciembre 2000

 
 

 

NOTICIAS

P. Santiago Najarro:

Sigue en su Visita Canónica a las Casas del Norte. El día 2 de Diciembre llegaba a Costa Rica para dialogar con los hermanos de la Casa de Ejercicios y los del Colegio Claretiano de Heredia...

El 7 regresaba a la Curia por unas horas, pues volaba el día 9 hacia Kuna Yala para practicar un poco la lengua Kuna con los siete Misioneros que allí evangelizan.

Y sin perder tiempo salió hacia Darién en avioneta, para tomar un cayuco que lo llevara a Yaviza, luego a Metetí, La Palma, Sambú, donde estuvo en la reunión comunitaria de los Claretianos, y regresó el 23 a la Curia.

Esa misma noche reunía al Consejo. Después de la cena, llegado ya el P. Mateo desde Colón, nos metimos en el salón de reuniones. Entre las muchas tareas resueltas, se aprobó, para el Presbiterado, al Diácono Eric Fernández. Rogamos al Señor por él. Piensa ser Ordenado en Pocrí de Aguadulce, su tierra natal, el 24 de Febrero de 2001. Enhorabuena. La reunión terminó a las 11.45.

P. José Sentre.

Con el P. José Luis Asenjo, ha podido meterse en el Archivo de la Catedral de Colón y entresacar algunos datos interesantes de nuestra historia misionera. Hemos de alabar, y dejamos constancia de ello en estas páginas:

  • la labor realizada por Mons. Ariz al ordenar todo el archivo de la Catedral. Una labor digna de encomio. Lo felicitamos y felicitamos a las Hermanas que, bajo su guía, lo hicieron posible.
  • La delicadeza que ha tenido con nosotros al dejarnos sacar las diferentes cajas para que pudiéramos trabajar más cómodamente en la Curia provincial. Recogíamos cuatro cajas, las revisábamos, fotocopiamos lo que nos interesaba, guardábamos otra vez todos los papeles en sus respectivos fólderes y lo devolvíamos a Colón.
  • Ciertamente que la labor realizada ha sido mucha, pero nos damos cuenta que el clima del trópico, con su humedad y el comején, no dejan nada sano.
  • Hoy el Archivo se encuentra en buenas manos; mañana, un Obispo no Claretiano, ¿tendrá el interés suficiente para mantener esa historia nuestra? Porque hemos de pisar la realidad: el Vicariato, y la Diócesis hasta hoy, ha estado en manos de los claretianos y prácticamente todo huele a claretiano.
  • Hemos de consignar también que hemos devuelto todo religiosamente, luego de haber fotocopiado muchas páginas de historia claretiana en Panamá.

El día 12 estuvo en Metetí celebrando el 75 aniversario de la Erección del Vicariato Apostólico de Darién.

P. Luis Gonzalo Mateo:

No ha tenido mucho tiempo para sus preocupaciones de la Prefectura. Ha tenido que hacer de Párroco en el Carmen de Colón mientras el P. MEDEL pasaba por el quirófano.

P. José Joaquín González:

A mitades de Diciembre se venía a Panamá para tener Consejo Provincial. Pero volvía inmediatamente a San Salvador para reunirse con los jóvenes aspirantes. Hay un grupito que ha pedido la entrada al Seminario Claretiano. ¡Que el Señor los aumente y los mejora! Espera comenzar unos ejercicios espirituales el 10 de Enero de 2001 para todos los que han pedido el ingreso este año y ya han sido aprobados.

 

Nuestros enfermos:

P. Miguel Medel.

No está contento con lo que le está pasando en su nariz. El doctor ha tenido que repetir la operación de hace unos meses, pero con más profundidad. Ha tenido que hacer injerto de piel. Le ha quedado a Miguel una nariz muy bonita, pero quiera el Señor que ya no tengan que volver a manipularla.

Mario Morales.

De urgencia tuvo que venirse de Kuna Yala. A media noche sintió fuertes dolores, dejó la cama y se fue a despertar al doctor. El pronóstico fue acertado. Tiene apendicitis, vaya mañana mismo a Panamá para que le operen. Del aeropuerto al hospital y esa mañana misma le operaban. Ya está restablecido y pasando la Navidad con sus Kunas.

Eugenio Alonso.

Ha tenido que pasar por el hospital, el corazón no le ha querido funcionar del todo bien, los pulmones tienen dificultad para purificar bien la sangre, pero ya está otra vez en casa. Pidió la Unción y se la dio el P. Provincial en compañía de toda la Comunidad.

 

El Vicariato de Darién cumple 75 años

Este Vicariato no entraba en las intenciones de los Misioneros Claretianos cuando llegaron a fundar la Casa de Panamá. Mons. Rojas y Arrieta había condicionado nuestra fundación en Panamá a la atención pastoral de media docena de comunidades darienitas en sus fiestas patronales y poco más.

La Bula de Erección está firmada en Roma por el Papa Pío XI el 29 de Noviembre de 1925. En diciembre de este mismo año, 1925, era informado Mons. Rojas y Arrieta de la creación del Vicariato de Darién, pero nada se decía de quiénes iban a encargarse de él. En Colón, Sede del Vicariato según la Bula, radicaban dos comunidades de religiosos: los Padres Capuchinos y los Padres Lazaristas, o de la Congregación de la Misión. Aquellos rechazaron la oferta por falta de personal, y éstos por causa del idioma, pues estaban en Colón por la mucha gente de habla inglesa y no sabían castellano. Mons. Rojas y Arrieta propuso, a la Nunciatura Apostólica, que muy bien podrían hacerse cargo del nuevo Vicariato los Misioneros del Inmaculado Corazón de María, radicados en Panamá desde 1923. La Santa Sede aceptó la propuesta y nombró Vicario Apostólico a un Claretiano: Juan José Maíztegui.

Este acontecimiento configurará la presencia y apostolado de los Misioneros Hijos del Corazón de María en Panamá. La mayor parte de ellos quedaría absorbida por la atención pastoral de las Misiones de San Blas, Darién, Costa Arriba, Costa Abajo, El Lago, la Catedral de Colón..., sin olvidar las Islas del Pacífico. Demasiada carga para un puñado de hombres soportada, casi en solitario, por muchos años.

En 1933 pasa Mons. Maíztegui a la Capital de Panamá para hacerse cargo del Arzobispado. Deja en el Vicariato la construcción de la Catedral, la fundación en Narganá y Nombre de Dios; pero sobre todo, muchas correrías apostólicas por Darién, Islas del pacífico, Kuna Yala y las costas de Colón.

En 1934 es elegido Mons. José María Preciado como Vicario Apostólico. Tendrá que pagar muchas deudas acumuladas en los muros y las torres de la catedral; para eso tendrá que hacer muchos viajes a Estados Unidos en busca de ayuda. La Palma es fundación de tiempos de Mons. Preciado. Las correrías apostólicas por todo el territorio del Vicariato serán continuas. En una de ellas, llegando a Miguel de la Borda, sufrirá un accidente al bajar una loma y empezará a tener complicaciones en sus piernas. Moriría sin ellas en 1963 en Los Ángeles, USA, donde estaba retirado desde 1954 por motivos de salud.

Mons. Jesús Serrano, tercer Vicario Apostólico de Darién, vendría de Costa Rica en 1956. Ya había trabajado en el Vicariato recorriendo la Costa Abajo. Piña, Chagres, Palmas Bellas, Salud, Río Indio, Gobea, Miguel de la Borda y el Huásimo sabían de sus sudores y de sus fiebres palúdicas. Ahora llegaba como Pastor. Terminadas las deudas de construcción tuvo que meterse en otras para adornar y mantener la catedral. A él tocó la consagración solemne, aprovechando un viaje del Cardenal Larraona, en 1962. Los pueblos se hacían más numerosos; los medios de locomoción un tanto más agradables; de todos se sirvió para visitar el Vicariato. El Concilio Vaticano II trajo muchos aires nuevos a la Iglesia, también a esta parcela, muchas ideas nuevas, nuevos bríos misioneros. Castilla puso muchos misioneros... Todo lo pudo aprovechar Mons. Serrano hasta el momento de cumplir los 25 años de Episcopado.

Incluso pudo aprovechar la ayuda de un Auxiliar en la persona de Mons. Marcos Zuluaga. Era en 1977. No fue mucha la ayuda, pues un accidente de carretera, en territorio de Darién, dejó fuera de combate al Auxiliar, que tuvo que ser auxiliado. En 1981 ambos llegaron a la edad de los "Eméritos".

Mons. Carlos María Ariz llega en noviembre de 1981. A él le tocó mantener la estructura de la catedral, los tiempos y el salitre del mar no perdonan. Pero lo más importante ha sido que el Vicariato consiguió la plenitud de Iglesia formada, dando origen a la nueva Diócesis de Colón – Kuna Yala. Fueron 8 años de lucha, con dolores de parto, hasta ver nacida la nueva Diócesis. Darién seguía como Vicariato, Colón – Kuna Yala nacían como Diócesis. Luego han venido los mimos y delicadezas para la recién nacida, con las miras puestas en adquirir nuevo personal misionero. Han llegado muchos y buenos, de la cantera diocesana o de fuera, pero en cantidad tal que han podido tomar posiciones que antes llevaban los Claretianos.

Hoy el Vicariato de Darién está dirigido por Mons. Rómulo Emiliani, joven emprendedor. Heredó el título: "Nigrae majores" y una tercera parte del Vicariato: (toda la Provincia civil de Darién), quedándose Mons. Ariz, sin título, con la Provincia de Colón y la Comarca de Kuna Yala. Mons. Rómulo Emiliani ha recorrido todos los ríos y conoce todos los senderos de la selva darienita. Son ya 11 años de pastoreo, llenos de consolaciones, aunque con tintes de amarguras y sinsabores. ¿Cuántas cosas más, además del pastoreo de Darién, tiene entre manos Mons. Emiliani? Dudo que los ángeles del cielo puedan llevar bien las cuentas, sin olvidarse de las menudencias. Faltan muchos años más de entrega generosa, si contamos hasta los 75. Que Dios lo cuide y le dé las fuerzas necesarias para cumplir tan ardua tarea.

No hacemos cuenta de los Claretianos que han dejado sus vidas por los ríos, mares y selvas de Darién. Han sido muchos desde Antonio Anglés, primero, hasta Samuel y Eric, últimos.

El día 12 de Diciembre, fiesta de la titular de la Catedral del Vicariato, hubo un recuerdo agradecido en Metetí. Ausente el Vicario Mons. Rómulo Emiliani, Mons. Ariz recordó en la homilía de la Misa los esfuerzos misioneros de tantos hombres y mujeres como han pasado por Darién...

El P. Vicente Sidera, Vicario Delegado, repartió diplomas a las Congregaciones Religiosas que en la actualidad están trabajando en el Vicariato, a algunos de sus miembros en particular, a Catequistas que viven en la entrega y algunas Instituciones que ayudan, con sus dineros, en proyectos concretos de evangelización.

Los asistentes a la fiesta religiosa, llegados de fuera, no fueron muchos. Podemos enumerarlos con los dedos de una mano y sobran dos. Llegaron desde Colón: Mons. Carlos M: Ariz y el P. Vicente Morgante; desde Panamá, en la misma avioneta hasta La Palma y en el mismo helicóptero hasta Metetí, el P. José Sentre.

El Nuncio de Su Santidad se hizo presente con una carta, que nuestros lectores podrán ver bajo estas líneas. Mons. Rómulo quiso llegar por Internet, pero no pudo; según el P. Sidera un "virus" se lo impidió.

Un almuerzo en Centro Claret, preparado con abundancia de arroz, cerdo, pollo y algún otro "tropiezo" puso fin a la fiesta religiosa conmemorativa de los 75 Años del Vicariato. Hubo para todos y sobró, incluso después de haber comido los guarda espaldas del Obispo y algunos otros compañeros. Por la noche seguiría la juerga cívica por otro aniversario más de "Radio sin Fronteras", pero Mons. Ariz, Vicente Morante y José Sentre ya no estarían para contarlo. En el mismo helicóptero que los trajo de La Palma volverían a ella, y en la misma avioneta que los trajo de Panamá, volverían hasta el aeropuerto de Tocumen, donde esperaban los carros que, por la mañana, habíamos dejado.

 

 

NUNCIATURA APOSTÓLICA

APARTADO POSTAL4751

PANAMA, PANAMA

 

N. 712/2000

Rvdo. Padre

P. VICENTE SIDERA PLANA, C.M.F.

Vicario delegado

Vicariato Apostólico del Darién

Metetí (Darién)

 

Panamá, 12 de Diciembre de 2000

Reverendo Padre:

El Vicariato Apostólico del Darién, erigido el 29 de noviembre de 1925, siendo encomendado a la benemérita Congregación de los Misioneros Hijos del Corazón de María, celebra este año jubilar el 75 aniversario de su Fundación, que marca un acontecimiento histórico más para las tierras darienitas.

La fecha es oportuna para agradecer a Dios el don de la fe y para expresar la cercanía humana y espiritual a los Obispos, Sacerdotes, Religiosas, Religiosos, Catequistas Laicos, que -desde las primeras giras apostólicas del P. Antonio Anglés, C.M.F., antes de la Fundación del Vicariato Apostólico, hasta hoy- han llevado, con la palabra y el testimonio de su vida, el anuncio de Cristo Salvador a los habitantes de la región darienita.

Imposible resaltar en unas pocas líneas la generosa entrega, la asidua dedicación y el consagrado sacrificio que ha supuesto la atención continuada a un territorio tan extenso y difícil, carente de los más elementales medios de comunicación, que no han sido óbice para llevar a cabo a lo largo de estos tres cuartos de siglo una campaña de evangelización permanente, para difundir el Reino de Dios entre los habitantes de esas poblaciones, perdidas entre la selva y ríos caudalosos, logrando formar comunidades estables, construyendo iglesias y preparando catequistas y grupos de laicos comprometidos en las tareas de transmisión de la Palabra de Dios.

Al entrar en el tercer milenio, el proyecto misionero del Vicariato Apostólico de Darién se hace presencia viva de Jesús y de su Evangelio en los 11 Centros y Subcentros Misioneros, y esperanza de futuro para las distintas etnias indígenas, afros y latinos, con respuestas urgentes a sus necesidades espirituales culturales y materiales.

Se hace necesario, en este caso, un compromiso especial a rezar y trabajar con amor y esmero al florecimiento de vocaciones sacerdotales y religiosas, para que la vida de los hijos e hijas de la iglesia que vive y peregrina en el Darién sea siempre acompañada por el cuidado de ministros y colaboradores ricos en celo apostólico y profundidad de doctrina, unidos al Santo padre y fieles al Magisterio de la Iglesia.

Con la confianza puesta en la ayuda del Señor Jesús y de su Espíritu, tengo a bien presentar el agradecimiento y la felicitación del Santo Padre por esta ingente labor misionera y por los frutos, que la semilla, sembrada por primera vez en años ahora ya lejanos, ha producido en abundancia.

Invocando Sobre el Vicario Apostólico del Darién las más abundantes gracias del Señor, su Santidad el papa Juan Pablo II imparte de corazón la implorada Bendición Apostólica a todos los que celebran con gozo tan fausta efeméride.

Aprovecho la ocasión para renovarle los sentimientos fraternales de consideración y aprecio.

+ Giacomo Ottonello

Nuncio Apostólico

 

 

 

50 AÑOS DE LA ADORACION NOCTURNA

SANTUARIO NACIONAL, PANAMA

El día 7 de diciembre de 2000, a las 6 de la tarde y en el Santuario Nacional, Mons. José Dimas Cedeño, Arzobispo de Panamá, iniciaba la Eucaristía –Acción de Gracias- en los 50 años de la Adoración Nocturna Panameña.

Luego nos reunimos en un salón del Club Unión de Panamá, para compartir una cena y muchos recuerdos, unos 90 Adoradores Nocturnos. Cinco de ellos estuvieron en la primera Vigilia.

No había mesas reservadas, todas eran redondas y se podía escoger puesto a gusto. Sólo una había alargada y en ella pusieron, sin opción a elegir, a Mons. Cedeño, Vicente Gil, José Sentre, Ricardo Díaz (Presidente actual de la Adoración Nocturna) con su esposa, Ricardo Lasso y Pío Arango (con su esposa), Fundadores.

Se repartieron pergaminos a los Fundadores, a los que no habían faltado a ninguna Vigilia durante el año y a los que han sido Presidentes de la Adoración.

Pío Arango hizo memoria de lo ocurrido en 1950 y nos dijo:

"En 1950 declaró nuestra Iglesia como dogma de Fe la Asunción de la Virgen. Para unirnos a la celebración de este hecho memorable, se celebró una adoración nocturna del 31 de octubre al 1 de noviembre de ese año. La concurrencia a este acto fue muy numerosa; los feligreses pasaron toda la noche ante Jesús Sacramentado, con gran fervor y devoción. Esto le hizo ver al Padre Prada la posibilidad de establecer una Adoración mensual, en honor de l Santísimo Sacramento, como se hacía en España.

Con esto en miras, convocó a una reunión de caballeros para el 6 de noviembre en el salón Claret de Cristo Rey. Después de explicar los objetivos de esta agrupación y los compromisos de los miembros k los asistentes dieron una calurosa acogida a la idea. Acto seguido se eligió la primera junta directiva, la cual quedó integrada así:

Presidente: Dr. Tomás Guardia

Vicepresidente: Sr. Alfredo Orillac

Secretario; Dr. Gilberto Ríos

Tesorero. Sr. Carlos M. Arango

Vocales: Sres. Rogelio Alfaro,

Ismael Champseur

y Gilberto Guardia.

El Dr. Guardia agradeció la distinción, pero manifestó la imposibilidad de aceptar el cargo debido a sus compromisos profesionales. Aceptando sus excusas la sala lo cambió de posición con el Señor Alfredo Orillac, quien prometió dedicar sus energías al engrandecimiento de la naciente asociación, convencido que esta traería muchas bendiciones para panamá. En esa misma reunión se nombró una comisión para redactar los estatutos, acordándose a tomar como modelo la adoración nocturna española. La comisión quedó formada por el Lic. José A. Molino y los Doctores Roberto Jiménez y Gilberto Ríos.

La segunda reunión se llevó a cabo el 7 de diciembre de 1950 en un salón del Santuario Nacional con la asistencia de 90 caballeros. Los estatutos, presentados por la comisión asignada fueron aprobados. Acto seguido los presente pasaron al templo para iniciar sy primera adoración al Santísimo Sacramento.

En Agosto de 1956 bajo la dirección del adorador Ismael Champseur, se protocoliza la personería jurídica de la organización, llamada Adoración Nocturna Panameña. La vigilia de 8 horas la realizan 8 grupos diferentes, rotándose las horas cada mes, de modo que no le toquen siempre las horas más pesadas al mismo grupo. A no ser por una razón de fuerza mayor siempre asistimos a la hora correspondiente.

A mí me tocó presidir la directiva durante el tercer período y dediqué todo mi entusiasmo al crecimiento de nuestra asociación. Cuando el peso de los años comenzó a hacer mella en mí les dejé a mi hijo Agustín de reemplazo, quien en cuanto a puntualidad, me ha dejado chico. Además he tenido la satisfacción de que Jorge, otro de mis hijos, es también colega adorador.

Por muchos años tuve la gran satisfacción de tener en nuestra finca los paseos anuales del grupo, de los cuales guardo muy gratos recuerdos. Con motivo de nuestro 54 aniversario de bodas matrimoniales, la directiva de la adoración nocturna organizó un muy significativo agasajo, durante le cual nos obsequiaron una placa con una bellísima inscripción, la cual tenemos colocada en un lugar especial de nuestro hogar.

Durante estos 50 años se han hecho merecedores de nuestro agradecimiento: nuestro querido fundador el Rev. Pare Manuel Prada, los directores espirituales que le sucedieron y las diferentes directivas que mantuvieron vivo el fervor por las vigilias.

Los frutos materiales fácilmente se miden y se cuantifican. En cambio los espirituales son intangibles; se traducen en condiciones que Dios derrama sobre sus hijos fieles que lo reconocen y lo honran como a su Dios y Señor. A través de la adoración nocturna nosotros las hemos recibido a manos llenas.

A los futuros directores los exhorto a que mantengan en algo esa llama de amor a Jesús Sacramentado. Que Dios los bendiga."

 

 

 

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